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Blackjack

El blackjack se juega comúnmente en los casinos usando ocho mazos normales de cartas, aunque también puedes jugar este juego con un sólo mazo. Las cartas del 2 al 10 valen su valor nominal. En otras palabras, los doses valen 2 puntos y los dieces valen 10 puntos. En este juego el valor del as es un poco distinto. En el blackjack el valor de un as puede ser de once o de un punto, dependiendo del tipo de mano que se formara. Los reyes, reinas, y jotas (o “jacks”) también valen diez puntos. En el blackjack tu objetivo es obtener un 21 natural o llegar lo más cercano que puedas a 21, sin pasarte. Ni tú ni el repartidor pueden pasarse de los 21 puntos o perderán. En otras palabras, supongamos que el repartidor tiene 17 y tú tienes 19 -la cual es una buena posición-, pero si recibieras otra carta con un valor de 3 puntos te pasarías y el repartidor ganaría, porque él tiene 17. En este juego, como en todos los juegos de cartas, la casa tiene una ventaja sobre ti. El otro único resultado posible en este juego es un empate. Esto es, que el repartidor y tú acaben teniendo los mismos puntos en la mano. En este caso ambos proseguirían y te entregarían tu apuesta original, sin ningún pago adicional.

Al comenzar el juego cada persona pone una apuesta, que se conoce como la apuesta inicial, y debes de ponerla para indicarle al repartidor que deseas cartas para jugar. Después el distribuidor le repartirá dos cartas a cada jugador en sentido del reloj. Es decir, el jugador de la izquierda recibe una carta y luego el siguiente jugador; este reparto continúa hasta que el repartidor se sirve su segunda carta. El repartidor se servirá su primera carta bocarriba y la segunda carta o “hueco”, bocabajo. En este momento es donde tienes que decidir si vas a permanecer en el juego. Si el repartidor tiene un diez o un as en su carta descubierta, la banca podría tener un “blackjack”. Aquí es donde podrías renunciar, si esa regla se permite. También puedes tomar un seguro, para apostar a que el repartidor tiene el blackjack o no, para que no pierdas tanto dinero. Si la banca tiene blackjack, perderás tu apuesta; y si empatas con el repartidor entonces te quedas con tu apuesta, pero sin ganancias.

Como se mencionó anteriormente, si el repartidor tiene un as en su carta bocarriba puedes comprar un seguro. El seguro te paga 2 a 1 si el repartidor tiene blackjack, y si no lo tiene, pierdes. Si el jugador también tiene blackjack, entonces el dinero puede dispersarse por igual. Después de que las apuestas adicionales se hayan hecho, el repartidor verá su carta y si tiene blackjack se harán los pagos, pero si no, el juego continuará normalmente.

En cuanto a tu propia mano, hay varias formas de tratar o de realmente obtener la victoria, con que veamos estas opciones:

  • Plantarse (“stand”): Esto sucede cuando un jugador obtiene una mano a la que no desea añadirle nada. Por ejemplo, si tienes un rey y una jota, tienes 20 puntos, y una muy pequeña posibilidad de lograr 21, por lo que es importante plantarse en este tipo de mano. Puedes decir la palabra “stand”, o negarle con la mano al repartidor, o puedes colocar tu apuesta encima de tus cartas, si el juego es de un solo mazo.
     
  • Pedir (“hit”): Cuando pides que te den, estás solicitando recibir otra carta. Puedes pedir tantas cartas como quieras mientras no te pases. Por ejemplo, supongamos que tienes dos cartas que suman cinco, de manera que pides y te dan otro 2; aún tienes siete y puedes pedir hasta que llegues lo más cerca de 21 sin pasarte, pero ten cuidado cuando llegues a 16, pues es posible que ahí quieras parar.
     
  • Doblar (“double”): Cuando un jugador sólo desea una carta más y está seguro de que puede ganar la mano con esa carta sin pasarse, entonces pueden “doblarse”. Esto significa que colocas una apuesta adicional y pides esa siguiente carta. Sólo te puedes doblar en las primeras dos cartas. También puedes doblarte después de dividir.
     
  • Dividir(“split”): Cuando divides una mano, significa que en tus manos tienes un par. Es posible que tengas 2 cuatros o 2 nueves. El hecho es que puedes jugar dos manos simultáneamente colocándole una apuesta inicial a tu mano adicional. Vas a jugar la primera mano pidiendo carta hasta que te pases, llegues a 21 o no quieras arriesgarte a pasarte, y después jugarás tu segunda mano. Y como obtienes ganancias por cada una de las manos, si te pasas en alguna, puede igualar el dinero perdido con la segunda mano, siempre y cuando le gane a la del repartidor. Renuncia: en esta opción tienes la oportunidad de ver tus dos primeras cartas, y decidir si quieres jugar o perder la mitad de tu apuesta. Podrás tirar tus cartas en señal de Rendición. Por lo general, esta opción sólo está disponible cuando se está viendo un as en la carta bocarriba de la mano del repartidor. En algunos casinos existe la opción de rendirse tarde, en la que te puedes rendir si el repartidor no tiene blackjack, aunque aún así no ganarías. Se dice que hay rendición temprana cuando tiras tus cartas antes de que el repartidor vea sus cartas.

    Una vez que todos los jugadores tengan sus manos completas, el jugador a la izquierda comenzará las acciones, hasta que al repartidor le toque hacer juego, para ver si gana la casa. El repartidor no juega a su discreción, lo cual significa que ganar depende de ti, el jugador. Cuando el repartidor tiene 17 o más debe de plantarse. Por debajo de 17 tiene que pedir, y si tiene un 17 “blando” (con un as), también debe de pedir. Si el repartidor se pasa, entonces ganan todos los jugadores que no se hayan pasado.